Un oficial de la Policía de la Ciudad fue detenido en el partido bonaerense de La Matanza, acusado de robarle una moto y demás pertenencias a un joven de 25 años, con la ayuda de otro delincuente que también terminó preso.
Inmediatamente se dispuso un «Amplio Operativo Rastrillaje» logrando la Interceptación de los masculinos en calle Valentin Gomez y Beethoven a quienes se identificaron como Diego Ribarik y Morales, incautándose en poder de «Ribarik» que se desplazaba como acompañante: Arma de Fuego Provista Pistola Prieto Beretta PX4 cal 9mm serie PX323930 c/ 15 municiones en su cargador; 4 mochilas, 4 Teléfonos Celulares, billeteras, dinero en efectivo, DNI de la victima y demás documentación personal de otras personas.
De este modo, los sospechosos intentaron escapar pero fueron rápidamente detenidos. El policía viajaba como acompañante y portaba pistola calibre 9 milímetros con 15 municiones. También llevaba cuatro mochilas, billeteras, cuatro teléfonos y los documentos de varias personas, entre ellos el de Franco, su última víctima.
El Dr Garatte fue quien dispuso su aprehensión y demás diligencias de rigor.
Cabe destacar que, en diciembre de 2020, el oficial de la policía porteña detenido había participado de un enfrentamiento armado con delincuentes que intentaron robarle el auto en Laferrere.
En aquella oportunidad, Ribarik estaba en un Chevrolet Corsa en una zona conocida como Plaza de la Familia cuando fue sorprendido por tres sujetos armados. Según los informes de prensa, repelió la agresión y baleó en la pierna a uno de los supuestos ladrones, de 22 años.
Un mes después, la policía arrestó a los otros presuntos delincuentes de 20 y 19 años, quienes fueron acusados por robo agravado por el uso de arma.
Referente a este caso, la Señora Lucía Carew (Presidenta de la ONG «Vecinos junto a Policías») expresó: Como integrante de Vecinos junto a Policías, defensores de los muy buenos policías, estamos con profundo dolor en nuestro corazón y sentimiento.
Sabemos que en todas las profesiones hay personas que actúan incorrectamente, pues los hay buenos y los hay malos. En este caso no dejamos pasar por alto que es un delincuente vestido de policía, que denigra a la institución y a sus compañeros – camaradas.
Por eso, creo en lo personal, que se merece mucho más que la cárcel.»




