El 28 de mayo la línea 134 recibió la información que , el peluquero prófugo el cual había cometido un asesinato en el barrio de Recoleta, había sido visto en el Partido de Moreno. Luis Abel Guzmán, el homicida, se encontraba en un domicilio de Paso del Rey. Por eso, luego de la revelación telefónica, la Policía de la Ciudad dio con él y lo apresó.

Los investigadores de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad fueron quienes dieron con Guzmán. Más tarde, y desde ese momento, el sujeto se mantuvo prófugo e incluso el Ministerio de Seguridad había ofrecido una recompensa de 5 millones de pesos por su captura, anzuelo por el cual pudo revelarse su escondite.
Es importante destacar que, el Programa Nacional de Recompensas fue el puntapié para dar con el resultado positivo de este hecho.
Hace meses atrás que se recuerda al homicidio ocurrido en la peluquería de la Comuna 2 cuando, un grupo de empleados, estaba sentado en ronda, y allí el peluquero Guzmán los increpó y disparó contra el colorista. Medina tenía 33 años y una larga trayectoria en su rubro.
Cabe destacar que, al momento de atraparlo, el asesino mostró un look muy diferente a cuando cometió el asesinato.
Programa Nacional de Recompensas
Este elabora proyectos de recompensa para aquellos ciudadanos que aporten información certera, de forma confidencial, que permita la detención de personas buscadas por la administración de justicia en causas penales que investiguen delitos de Lesa Humanidad, como así también a aquellas que brinden datos para el hallazgo de personas extraviadas, la resolución de causas de delitos complejos, la captura de prófugos, la identificación de autores de causas en curso, entre otros.
Mediante dicho Programa, el Estado Nacional, pone a disposición sus recursos para difundir entre la población civil la necesidad de colaboración, brindando información, para poder encontrar a las personas buscadas por la justicia por distintas circunstancias. Asimismo, además de difundir esta necesidad, genera un interés particular en prestar colaboración, a través de la recompensa ofrecida.
Este fue un muy buen trabajo no habría sido posible sin la investigación y esmero de la Policía de la Ciudad a cargo del Comisario Jefe de Homicidios Juan Rodrigo.

